Gambas blackened salteadas a la sartén sobre un lecho de polenta cremosa al Parmigiano Reggiano, terminadas con unas gotas de balsámico tradicional. La interacción entre el calor, la cremosidad y la acidez del balsámico convierte este plato en algo engañosamente elegante.
Ingredientes
- 1 taza de polenta
- 4 tazas de caldo de pollo
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Parmigiano Reggiano DOP (24 meses), rallado, al gusto
- Sal marina
- 200 g de gambas crudas, peladas y limpias
- 2 dientes de ajo, en láminas finas
- 1 chalota, picada fina
- 1/4 de pimiento rojo, verde y amarillo, picados finos
- 8 tomates cherry, partidos por la mitad
- El zumo de 1/2 limón
- 1 cucharadita de vinagre de vino tinto
- 1 vaso de vino blanco seco
- 2 toques de salsa Tabasco
- 1 cucharadita de salsa Worcestershire
- 20 g de mantequilla
- 1 cucharadita de Aceto Balsamico Tradizionale di Modena DOP, para terminar
- Berros frescos, para servir
- (combinar 1 cucharadita de cada uno)
- Pimienta de cayena, sal de apio, ajo en polvo, cebolla en polvo, pimentón ahumado, hierbas secas, sal marina fina, pimienta negra
Elaboración
- Triture brevemente la polenta seca en una batidora para afinar el grano. Lleve 3 tazas de caldo de pollo a fuego suave, incorpore la polenta de forma constante con varillas y cocine a fuego bajo. Añada el caldo restante de forma gradual y siga removiendo unos 15 minutos, hasta obtener una textura espesa y sedosa.
- Fuera del fuego, incorpore el aceite de oliva, un puñado generoso de Parmigiano rallado y sal marina al gusto. Tape y deje reposar 5 minutos. Mantenga caliente.
- Reboce las gambas con la mezcla blackening. Caliente una sartén grande a fuego medio-alto con un poco de aceite y marque las gambas alrededor de un minuto por cada lado, hasta que apenas se doren. Páselas a un plato.
- En la misma sartén, ablande el ajo y la chalota. Añada los pimientos y los tomates y cocine brevemente. Desglase con el vino blanco y el vinagre de vino tinto, y luego añada el zumo de limón, el Tabasco y la Worcestershire. Reduzca hasta que quede brillante.
- Devuelva las gambas a la sartén, añada la mantequilla y mezcle para napar. Reparta la polenta en boles templados, corone con las gambas y la salsa, termine con unas gotas de balsámico y un pequeño puñado de berros.
Notas
- Triturar la polenta antes de cocinarla le da un acabado más fino y cremoso, un truco habitual en muchas cocinas emilianas.
- Use un Parmigiano Reggiano de 24 meses para la polenta; un queso más joven desaparece, uno más viejo resulta más interesante.
- Gotas, no chorros, del Aceto Balsamico Tradizionale: su complejidad es concentrada.

